No quiero sentenciar una respuesta
de condena o libertad absolutoria.
¿Quién tiene la verdad
-o quién la otorga-,
si es vana la razón que la pretenda?
No midas, corazón, en la mirada
el valor sin paliativos que ella encierra.
Que a veces el amor también se entierra
en lodos de pasión encarcelada.
No acuses de crueldad ni de artería
al alma que se aleja,huye y mata.
A veces la imprudencia y la osadía
resultan solución del todo ingrata.
No es vana, sin embargo, tanta espera.
Pues da versos de amor con fiera garra
que araña perfección a la poesía
y otorga vida a este rincón...
y alas de ilusión a la palabra.