Sé…
me detestas
Aún cuando mi voz te es desconocida
Cuando sólo nos unen realidades inconexas
Cuando, el azar y la incertidumbre unieron nuestras vívidas juventudes
Con ese hilo invisible.
Sabes…
Es pasado y me pesa,
Es irrelevante
Pero tus desplantes
Me lo recuerdan.
Sé,
Que debe pasarse las horas
Recordando mí nombre,
El tono de mi voz y mis canciones,
Sé también que la nombra a ella,
Con la que yo competí,
Sin conocerla
Como no te conozco a ti…
Pero los fantasmas no son más que eso…
Muertos sin alma
Recuerdos sin atadura
Competencia desfavorable
Si se ellos te comparan.
Sé,
Que te duele
Que la boca te deja agria
Pero no me culpes
Si besándote me nombra,
Quizás sea a otra
Pero te recuerdo no es mi culpa,
Cuando te pierda
Te añorará como hoy me añora.
Cuando te pierda,
Sé… lo hará
Porque no sabe vivir de una
Te destruye y se va
Te recordará en sus presentes,
En esos pasados renuentes que le quedan
Sabrá de memoria tus facciones
Como sabe aún las mías…
Aunque no es consuelo amiga
Es algo firme y real.
Sabes es irremediable,
Siempre han dicho
“pueblo chico, infierno grande”
Pero sabes…
No es mi intención revolver tus horas
No es mi intención rondar sus adentros
Cuando son siglos de nuestra fugaz historia
Cuando no nos ata ni el dolor ni la melancolía.
Me fui y volví,
No por él, sino por que necesitaba
Lo que este lugar me brinda.
Sé,
Que no me entiendes
Y que soy tu enemiga
Pero te gano en años
Experiencias y porrazos,
Quizás me continuarás odiando,
pero es su forma de ser,
la que nos ha encrucijado,
a ti por ser comparada
y a mi sombra por ser recordada,
yo termino odiada
pues sé a él a tu corta edad
lo amas...