Hoy te vas de nuestras vidas
y nos dejas el alma herida,
te recordaremos como eras en vida
madre batalladora y querida.
Descansa feliz, vete tranquila
tu misión está cumplida,
diste todo lo que querías
orgullosos de ti estamos, madre mía.
Te fuiste de nuestro lado
pues Dios te ha buscado,
con un ángel de cachetes rosados
porque el cielo tienes ganado.
Lamento haberme inspirado
con este dolor encima,
madre, te adoramos demasiado
siempre serás la luz de nuestras vidas.
Valencia, Venezuela 18 de septiembre de 2008