Hay una escalera,
colgada a mi vientre,
para que escales en ella
hasta la cima
de mis emociones
Te invito.
Renueva mis pasiones
vencidas,
Despierta con mis pies traviesos,
la promiscuidad de tus poros
Te invito con mi boca,
al lugar
donde un soplo
de placer
teñido de lujuria
va a colmar
tus venas
de mis esencias fugitivas.
Te invito
a comernos la piel,
bebernos los besos
en este laberinto
de sabores
tan dulces, tan agrios,
Te invito,
con el roce de mi dermis
a columpiarte en mis pestañas,
respirarnos el aliento,
enredar nuestras manos,
y convertirnos en uno.
¿Aceptas?
Leisha